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ELMITO DEL IMPERIO DE LA LEY PDF Print E-mail
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Written by Sylvia María Valls   
Saturday, 26 November 2011 20:36

EL MITO DEL IMPERIO DE LA LEY: o CÓMO ES QUE FUNCIONAN LOS BILLETES: La destrucción del Hamilton Securities Group.

Por Catherine Austin Fitts

Originalmente publicado en el SRA Quarterly, Londres, Noviembre 2001

[Catherine Austin Fitts es Presidenta de Solari, Inc., una firma para la asesoría en el campo de las inversiones. Solari fue creada para proveerle capital de riesgo a los solaris, asesorías y bancos de datos para la inversión a nivel vecinal. Solari provee servicios de manejo de riesgo a inversionistas por medio de Sanders Research Associates en Londres. Catherine y Solari mantienen su base en Hickory Valley, Tenesí. La Srta. Fitts fue directora administrativa y miembro de la mesa directiva de Dillon Reed & Co, Inc.; fue Secretaria Asistente para la Vivienda—Comisionado Federal de la Vivienda, durante la primera administración Bush, y Presidenta de The Hamilton Securities Group, Inc.]

Sitio en la Red: http://www.solari.com

Correo-e: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Traducción contribuida por: Sylvia María Valls

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[Nota de traducción: Al final del artículo se ofrece una relación de las numerosas siglas que aparecen en el texto.]

* * *

En el transcurso de varios años mi compañía Hamilton Securities y yo fuimos sometidos a una investigación gubernamental que finalmente resultó en la destrucción de Hamilton y la pérdida de mi fortuna personal. Esta primavera el gobierno finalmente desistió de su investigación, habiendo fracasado en encontrar o establecer evidencia de conducta impropia alguna por parte de Hamilton o por parte mía. Esto no fue sorprendente en vista de que no había nada que encontrar. Sin embargo, en el transcurso de cinco años y a un costo de millones de dólares por parte de los contribuyentes, Hamilton y yo fuimos acosados hasta la ruina. ¿Por qué?

Comenzó en 1996 –al mismo tiempo que el San Jose Mercury News preparaba una historia exponiendo la venta de cocaína crack por parte del gobierno de los Estados Unidos en el área Centro Sur de Los Ángeles en los 1980’s. El año previo, Hamilton Securities había echado a andar una compañía en el inner city [parte más pobre de la ciudad] para proveer elservicio de recaudación de datos para nuestra herramienta de software, Community Wizzard [Hechicero o Brujo comunitario]. El Hechicero usaba software de información de sistemas (GIS) para hacer el mapa de los patrones geográficos de la inversión gubernamental, incluyendo los préstamos hipotecarios vencidos del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano [HUD: Housing and Urban Devolopment]. En aquel entonces pusimos tres mapas en el sitio de la Red para hacer una encuesta de las ventas de préstamos de HUD. Mostraban hipotecas vencidas de HUD en Nueva Orleans, el Distrito de Columbia y el Centro Sur de los Ángeles.

Los casos de morosidad en los pagos de altas y muy caras tarifas de HUD coincidían con áreas de alto nivel de tráfico de narcóticos pesados en lo que es la parte Sur del Centro de Los Ángeles. No era de sorprenderse que alguien quisiera que el equipo del Brujo se ocupara de otra cosa cuando el San Jose Mercury News publicó la serie ´´Alianza Oscura´´ sobre el tráfico de drogas por parte de los involucrados en el escándalo Irán-Contra. No fuera a ser que detectáramos patrones extraños existentes entre las hipotecas vencidas de HUD y el tráfico de narcóticos auspiciado por el gobierno.

Después de que los primeros esfuerzos por hacernos cerrar habían fracasado, un equipo de investigadores que trabajaban para el Departamento de Justicia (DOJ) se amparó de nuestra oficina y destruyó nuestras herramientas y nuestra base de datos. Si el Hechicero Comunitario y su sostén de datos no hubieran sido robados o si no se hubiera dado la orden de que se limpiara la información de nuestro sistema, éste hubiera establecido el nexo entre los datos nacionales sobre la vivienda con los datos locales sobre la misma. Habría conectado la base de datos relacionados a la vivienda hasta llegar a la dirección de la calle y al mismo tiempo el origen de las hipotecas locales a los datos de la fusión de bonos para la vivienda exentos de impuestos y de los valores hipotecarios cuyo crédito estaba siendo respaldado por FHA y Ginnie Mae en HUD.

Community Wizard puede haber revelado que las alegaciones de que algunos valores hipotecarios garantizados por el gobierno de los EEUU habían sido otorgados de forma fraudulenta y de que las reservas de HUD estaban siendo ilegalmente succionadas, era algo que merecía una seria investigación. ¿Sería posible que el Tesoro de los EEUU y la Oficina de Administración y Presupuesto (OMB: Office of Management and Budget) estuvieran manejando HUD como un fondo turbio para financiar ilegalmente las operaciones de un presupuesto negro? Las posibles implicaciones de un fraude de valores (o títulos) habría sido algo sin precedentes. ¿Acaso la razón de la existencia de HUD no sería las operaciones encubiertas y los chanchullos políticos?

El acoso de Hamilton y de Fitts se detuvo en el 2001. El intento final de incriminarme falsamente concluyó después de 18 auditorías, de múltiples averiguaciones y de una campaña de difamación que penetró en cada aspecto de mi vida profesional y personal. Años de evidencia sólida en cuanto a la falta de fundamento de los objetivos del gobierno y de la criminalidad de su conducta fueron pasadas por alto. La corrupción de los tribunales, de los abogados y del Departamento de Justicia se habían tornado bochornosamente visibles, después predecibles y finalmente risibles. La marea de créditos, subsidios y contratos federales compró a todos los que nos rodeaban y mostraron lo que sucede cuando la codicia humana y la necesidad de salvaguardarse se mezclan con dinero fácil.

Varias cosas nos ayudaron. En el 2000, comenzamos a poner toda la documentación en un sitio (http:www.solar.com) creando así un banco de evidencia que quedaba a la libre disposición de los reporteros, editores y lectores. Un segundo factor fue que estaba faltando muchísimo dinero del Tesoro de los Estados Unidos. Esto ahora llega a un total de más de ·3.3 billones [trillions] según informa la GAO [General Accounting Office: Oficina General de Contabilidad]. La noción de que el Tesoro de los Estado Unidos, el OMB y el DOJ pudieran ser capaces de fraude mayor comenzaba a ganar credibilidad en la comunidad inversora. Cierto número de valientes reporteros publicaron reportajes sobre lo que sucedía.

No obstante, en un sentido más profundo, el acoso comenzó hace mucho tiempo cuando el tráfico de narcóticos y HUD destruyeron el vecindario de Filadelfia donde yo me crié. Fue entonces, de joven, que aprendí que la ley es una herramienta de coerción –que no había imperio de la ley. Es una verdad terrible. Como blanca, anglosajona y protestante, yo había contado con la ley para mi protección. Por el contrario, tuve que reconocer que es un mito poderoso que ha generado grandes riquezas para quienes manejan y controlan la economía –tanto la legal como la ilegal. El imperio de la ley es la base de la liquidez. Es por lo que tanto tiempo y dinero se empeñan en sustentar el mito.

Las ganancias capitales son más altas para quienes pueden combinar la liquidez, la creación de valor por medio de los múltiplos del precio de las acciones, y el poder de la nueva tecnología con los altos márgenes de rendimiento del tráfico de narcóticos, el fraude financiero y el control del Congreso, de los tribunales y de las agencias que se dedican a aplicar la ley, para así crear y proteger los mercados. Los costos de las transacciones y los múltiplos del mercado decaen a medida de que el mito se deteriora. La destrucción de Hamilton Securities es un caso preciso en el estudio de la desintegración del mito del imperio de la ley. En vista de que esta desintegración afecta de forma negativa los tesoros y las monedas de las naciones y destruye el valor acumulado de las comunidades, la misma va llegando a la propia puerta de una forma o de otra.

Por qué apuntarle a Hamilton Securites?

Durante años estuvieron circulando los rumores de que el National Security Council [Concejo de Seguridad Nacional] manejaba el tráfico de drogas directamente desde la Casa Blanca bajo la dirección de Oliver North y del Vicepresidente George Bush como parte de una operación que llegó a ser conocida como Irán-Contra. La historia no parecía lograr destacarse. Resultaba impensable para la mayoría de los norteamericanos que la Casa Blanca estuviera vendiendo drogas al por mayor para que éstas fueran vendidas a sus hijos con tal de llevar adelante un objetivo de la política exterior. Ninguno de los negocios de los medios de comunicación podían publicar la historia si con ello el dinero de las drogas iba a ser retirado de sus acciones. Semejante cosa podía acabar con cualquier negocio del día a la mañana. Lo cierto es que el hecho de que los Estados Unidos no pudieran hacerle frente a que el gobierno de los EEUU anduviera metido en el tráfico de drogas indicaba hasta qué punto nuestra economía se había tornado adicta a las ganancias de la drogas.fficeOff

El ascenso de los Clinton hasta la Casa Blanca estuvo atizado por las operaciones de Irán Contra en Arkansas. El trasbordo de drogas y armamentos en Mena, Arkansas, según informes, había sido una de las operaciones más importantes bajo la égida de Oliver North del NSC. Hubo quienes dijeron que hasta $100 MM al mes en armas y drogas pasaban por el aeropuerto de Mena, Arkansas. Las historias y leyendas –ya fuera del trasiego de armas y drogas o de las muertes de mucha gente que trató de detener o de revelar lo que sucedía—ocupaba miles de páginas en la Red pero nunca parecían llegar hasta la ´´realidad oficial´´ de la TV y los periódicos nacionales.

Cuando los Clinton llegaron a Washington había numerosos esfuerzos para investigar el tráfico y fraude de narcóticos por parte del gobierno. Sally Denton y Roger Morris probablemente fueron los que más cerca estuvieron. Su artículo sobre Mena fue puesto de lado a última hora por el Washington Post, eventualmente publicado en Penthouse durante el verano de 1995. Pero el periodista que finalmente logró penetrar la masiva resistencia nacional a aceptar lo que sucedía fue Gary Webb. Y lo logró gracias al hecho de que la Red es un medio mucho más difícil de controlar de lo que son las difusiones de la radio y de la televisión o de la prensa escrita.

En agosto de 1996, el San José Mercury News sacó a la luz la historia de Webb sobre el tráfico ilícito de drogas por parte del gobierno de Estado Unidos que se cernía sobre el centro sur de Los Ángeles promoviendo la venta de cocaína crack. La historia era narrada desde el punto de vista de Ricky Ross, el legendario traficante que creó el mercado en L.A. Centro Sur. Y cuán increíble historia resultaba ser.

Mientras que el San José Mercury News no era gran cosa dentro del entorno de los círculos mediáticos de Washington y Nueva York, resultaba ser algo muy grande dentro de los nuevos mercados que estaban creciendo en línea. Era reconocido como el más excelente sitio periodístico en la Red Mundial, WWW. Su ubicación en el Valle del Silicón significaba que los tequis [jóvenes tecnócratas] lo leían y tomaban en serio.

Cuando la noticia irrumpió a mediados de agosto, la historia apareció serializada de forma relativamente corta, como tiene que ser con las noticias. Lo distinto esta vez fue que el equipo del sitio del News se tomó el tiempo para copiar y hacer disponibles miles de páginas que proveían sustento legal a la historia y que podían leerse o bajarse del sitio. Ya para cuando varias agencias de inteligencia y los centros de los medios principales se habían organizado y logrado amordazar la historia y transferir a Gary Webb, dejándolo esencialmente despedido, una nutrida red de estaciones de radio y sitios de noticias de la red alternativa y minoritaria habían bajado los documentos y cubierto la historia.

Todos los corceles del rey y todos los hombres del rey no pudieron recomponer a Humpty Dumpty. Miles de norteamericanos tenían copias de la documentación original. La evidencia era contundente. Las alegaciones, ciertas. La historia ahora se había salido del control de los policías de la realidad oficial. La Red creó un vehículo que ayudaba al país a comprender que uno de los más redituables negocios de ´´América´´ podría no estar siendo manejado por adolescentes negros y caciques colombianos de la droga sino por representantes de su propio gobierno.

´´América´´ quería que el Dow Jones subiera, y el Hechicero Comunitario de Hamilton Securities amenazaba con proveer un nexo claro entre las revelaciones hechas por Gary Webb sobre las conexiones de la inteligencia norteamericana con el tráfico de enervantes y el lavado de dinero. En los corredores del poder, no hay contienda. El Dow Jones ganó.

Catherine Austin Fitts: Enemiga del Estado

A pesar de no ser sino una película, Enemigo del Estado con Will Smith y Gene Hackman muestra cómo es que el dinero realmente funciona en Washington. Will Smith hace el papel de un abogado de Washington que se ve involucrado en un complot por parte de una agencia de inteligencia de la USA para incriminarlo y difamarlo. Los siniestros tipos tienen acceso rápido a hasta el último trozo de datos en las vías informáticas –desde la cuenta de banco de Will hasta sus conversaciones telefónicas –y todo lo necesario para ingeniar una campaña de difamación. El organizador de una conferencia sobre inversiones una vez me presentó diciendo, ´´¿Quién aquí ha visto la película Enemigo del Estado? La mujer a quien en breve les voy a presentar hizo, en la vida real, el papel que le tocó a Will Smith en esa película´´.

Un día era yo una rica empresaria con una hermosa casa, un negocio exitoso y dinero en el banco. Había sido socia y miembro de la mesa directiva de una firma de Wall Street, Dillon Read, y Secretaria Asistente de Vivienda en la administración Bush. Había sido invitada a servir como gobernadora del Federal Reserve Board [Mesa Directiva de la Reserva Federal] y, en lugar de ello, había echado a andar mi propia compañía en Washington, el Hamilton Securities Group, Gracias a nuestro liderazgo en la tecnología digital, software financiero y analítico, a Hamilton le iba bien y estaba apuntalado para crecer financieramente de forma importante.

Al día siguiente me veía perseguida, teniendo que vivir con 18 auditorías e investigaciones y una campaña de difamación dirigida no solamente a mí misma sino también a miembros de mi familia, colegas y amigos que colaboraban conmigo. Pienso que esa campaña de difamación originó en las más altas esferas. Durante más de dos años viví bajo acoso y vigilancia serios. Esto incluyó robo, acecho, que mis invitados fueran seguidos y que animales muertos aparecieran sobre el tapete frente a la puerta de mi casa. Lo más difícil fue tener que callar por si no me fuera a costar más apoyo y daño adicional a mi credibilidad. La mayoría de la gentes no cree que semejantes cosas sean posibles en ´´América´´. Lo son.

En 1999, vendí todo para pagar lo que hasta la fecha son aproximadamente $6 millones en costos. Mi cálculo de los valores destruidos, costos en daños y oportunidades es de $250 millones y continúa subiendo. Me cambié a un sistema de vivir en cuatro lugares sobre la base de un horario impredecible con la esperanza de que esto haría más costosos la vigilancia y el hostigamiento y, de esta forma, disuadir a mis torturadores de que dejaran de andar tras de mí.

Uno de mis nuevos refugios es un pequeño departamento en una casa de ésas en hilera en la calle 54 del Oeste de Filadelfia, no lejos del vecindario en el que crecí. Fue aquí que de niña vi cómo comenzaba la desintegración financiera. Otro nuevo albergue fue en Hickory Valley en el condado de Hardeman en Tenesí, una pequeña comunidad agrícola en la que la familia de mi padre ha vivido desde los años de 1850. Durante varios años, he viajado en carro de un lado a otro entre Filadelfia y Hickory Valley. Viajar me ha dado una perspectiva distinta sobre lo que yo llamo el holocausto financiero. No son sólo los miles de millones de dólares de un movimiento de capitales al por mayor. No son solamente las hipotecas vencidas de HUD, las intervenciones en el mercado por parte de la Tesorería de los EEUU, los rescates por parte de la Reserva Federal de fondos de evasión y los rescates por parte del FMI (Fondo Monetario Internacional) de los inversionistas de Wall Street, el lavado de dinero salido de Rusia o del tráfico de narcóticos.

Ahora veo los rastros del holocausto financiero a través de los ojos de personas que han sido destruidas. Su moneda devaluada. Sus hijos son el blanco tanto del tráfico de drogas ´´legales´´ como ´´ilegales´´ y se ven condenados a aprender en escuelas de un nivel rebajado. El valor acumulado de sus empresas les está siendo extraído. Son ellos los que están soportando el peso de los impuestos sin los beneficios que debería aportarles la inversión gubernamental. Lo más cruel es que los ciudadanos son quienes pagan el importe de la ruina financiera que los está matando a ellos y a sus hijos.

Ahora es que entiendo el proceso mediante el cual los ricos se hacen más ricos y los pobres acaban exhaustos. Lo veo en los ojos de las señoras que manejan las tiendas de alimentos; los agricultores que no alcanzan a cubrir sus costos; el banquero del pueblito que otorga créditos basados en la reputación de las personas; los adolescentes que trafican y consumen drogas; las madres que tratan de hacer que las escuelas desistan de obligar a sus hijos a tomar Ritalín; y los pequeños empresarios que tratan de vivir con honestidad. Todos se encuentran sobrecogidos por la tristeza de lo que les sucede y que no comprenden.

Usé lo que había aprendido sobre cómo el dinero trabajó para destruir al Hamilton Securities Group para con ello ver cómo es que el dinero trabaja para destruir los vecindarios y a las personas que los habitan –un vecindario a la vez. Las familias y los vecindarios son los bloques básicos con los que se construye la economía global. Cuando la burbuja explota, todas las decisiones se tienen que tomar a partir de ahí mismo a nivel cero. Así es que por ahí es por donde vamos a empezar.

Cómo funciona el dinero: la destrucción de los vecindarios.

El modelo funciona más o menos de la misma forma en cada país, aunque en lo particular varía según se trate de agencias domésticas o internacionales y según las burocracias militares y de cumplimiento de la ley [policíacas]. Algunos lo llaman el proceso de securitización. Algunos lo llaman corporatización. Algunos privatización. Otros globalización. Lo que esto significa, en términos accesibles al no-entendido en el asunto, es que el manejo de los recursos queda centralizado. Esto se consigue mediante un sistema de ´securitización´´ basado en el privilegio y la coerción en lugar de en el desempeño real y el imperio de la ley.

Desde el punto de vista del vecindario hay seis modos de centralizar el capital local:

  • Primero, consolidas todas las ventas al por menor en varias grandes corporaciones, incluyendo operaciones de franquicias, dejando fuera del negocio a las pequeñas empresas.

  • Segundo, privatizas todas las funciones locales del gobierno en manos de unas pocas grandes corporaciones o las sometes a tan avasallantes cantidades de regulación federal así que puedan ser controladas o manejadas para el beneficio de unas cuantas grandes corporaciones y sus inversores.

  • Tercero, compras toda la tierra y bien raíz, o los gravas con hipotecas así que resulten tan productivos como logres conseguir y de forma tal que tengas el poder de controlarlos cuando mejor te plazca.

  • Cuarto, financias el proceso completo con las ganancias de los narcóticos y del crimen organizado que mercadeas en el vecindario. Esto te permite financiar tu expansión de tal forma que el costo del capital te resulta más bajo y tu costo de inversión inicial se ve reducido y/o tus competidores debilitados. Compro tu negocio y tierra con tu dinero a una fracción del costo. Nadie vende más rápidamente una casa, ni más barato, que una madre que trata de juntar el monto de la fianza o de pagarle a un abogado para que salve a su familia de la cárcel o de la muerte. Es por lo que el tráfico de narcóticos resulta ser la forma insuperable para el apalancamiento de la adquisición de vecindarios enteros.

  • Quinto, a todo esto le añades la palanca adicional de exenciones de impuestos, bonos privados que no pagan impuestos, bonos municipales, garantías del gobierno, y subsidios del gobierno –todo protegido con arreglos de seguridad complejos.

  • Sexto, te aseguras que las únicas compañías y fondos mutuos a los que se les permita tener acceso importante de capital sean aquéllas que estén gobernadas por equipos de administración aprobados por los sindicatos [mafiosos]. Para recaudar fondos de campaña suficientes, los candidatos a la política oficial escogen equipos de administración aprobados por ese mismo tipo de sindicatos. Los sindicatos de la inversión definen los linderos de la competencia administrada que hace que todo el capital pase por el ciclo que lo regresa a través de las mismas tuberías. Esto quiere decir que los únicos muchachos locales a los que les puede ir bien son los que juegan a la pelota con el sindicato [o ´´la Mafia´´ como nombre genérico de este tipo de organización].

De esta forma los valores privados de una comunidad pueden ser extraídos a una taza infinita de ganancia para los inversionistas y a una muy altamente negativa taza de ganancia para los contribuyentes.

Cómo es que funciona el dinero : Condado de Hardeman, Tenesí

Mi hogar en el Tenesí rural muestra el patrón muy bien. Hace unos años, unas treinta pequeñas empresas cerraron en cuestión de unos seis meses después de que Wal Mart abriera su tienda con bendiciones por parte del gobierno local. El resultado, dentro del término de un año, fue que transferimos valores sustanciales y empleo de un control local a un control corporativo y, esto, sin reclamar un porcentaje de los valores que serían creados. Ahora la mayoría de nuestras compras al por menor no produce ni un quinto de conocimiento o de valor para nosotros. El conocimiento de cómo crear y manejar los negocios al por menor está abandonando a nuestra fuerza laboral. No tenemos acceso a los datos de cómo nuestro dinero invertido localmente en el mercado de compraventas al por menor funciona.

Al mismo tiempo, una prisión nacional establecida en Nashville, Correction Corporation of America (CCA: Corporación Correccional de América) consiguió el negocio de construir y operar dos prisiones por un camino de Whiteville. El gobierno local y el estatal les otorgaron un paquete que incluía los reglamentos de uso de la zona, infraestructura, contratos, bonos sin impuestos y aceptación del riesgo que le creó mucho valor a CCA y sus inversionistas. El condado Hardeman, por supuesto, recibió CERO de todo. Después de cerrado el negocio, teníamos el riesgo, y ellos tenían los valores, aunque circulan muchos rumores sobre los oficiales locales que recibieron acciones. Poquito después, un periódico de Tenesí dio el informe de que el antiguo presidente del partido Republicano del estado vendió sus acciones de CCA en $17 millones. El gobierno, es decir, los contribuyentes, pagaron la fiesta, y los inversionistas privados y la casta administrativa se comieron el pastel (los valores, equidad, ganancia).

Los números del negocio de la prisión ayudan a explicar la Guerra contra las Drogas y la reforma del sistema de bienestar social. El pueblo norteamericano que gana unos $36,000 al año como promedio no aguanta pagar $55,000 al año para que una mujer y sus 1.8 hijos vivan en las casas construidas por HUD con sus pagos de bienestar social y los food stamps [estampillas para comprar los alimentos en el supermercado]. Así que el juego de usar subsidios para la vivienda y de protegerse contra el pago de impuestos almacenando a las personas al por mayor en estas comunidades puede ser algo que se extienda justo lo suficiente como para refinanciar los valores hacia fuera de la comunidad o para ´´gentilizar´´ [o aburguesar] las actuales inversiones en la vivienda de HUD. El juego del desarrollo de HUD está siendo reemplazado en parte por medio de la privatización de las prisiones y del juego desarrollista que albergan al por mayor a esas mismas gentes en prisiones a un costo por persona de $154,000 por año. De lo cual resulta una avalancha de negocios que tienen que ver con la instalación de prisiones y en los que se combinan contratos gubernamentales, financiamiento de bonos exentos de impuestos, y exenciones tributaria con negocios de compraventa de acciones. Las prisiones han sido promovidas en comunidades agrícolas como ´´desarrollo económico´´. Entre tanto, las corporaciones han consolidado el control de las semillas, la agricultura biotecnológica, el procesamiento de los alimentos y su distribución aquí y en el extranjero.

A mediados de los 90’s, se podían ver los comienzos del fenómeno dentro de el cinturón que ronda a Washington. Legislación que hace que las sentencias sean mandatorias, o un anuncio para la venta de instalaciones de prisiones propiedad del gobierno sobre una base negociada, de inmediato generan ganancias capitales considerables. ¿Quién va a querer trabajar con ahínco en el mundo real cuando es posible lograr ganancias rápidas, de entrada, con acciones en el sistema penitenciario?

Las drogas llegaron al Condado Hardeman antes de yo mudarme a vivir ahí. Uno de mis amigos es un agricultor quien dijo haberse fijado en lo de la drogas por primera vez en 1986. Interesante. Eso coincide con las actividades en el aeropuerto de Mena, Arkansas –según se ha alegado, un punto importante de trasbordo de drogas y armamentos usado durante la operación Irán Contra. Mena no es sino un brinco sobre un charquito --está a un brinquito de nuestro aeropuerto local en Bolívar, el asiento del condado. Se entiende que, con tanta cosa pasando por Mena a los principios de los 80´s, las rutas de distribución penetrarían en los estados aledaños.

Quince años más adelante, nos encontramos invadidos. Si pasas por el aeropuerto tarde en la noche, es muy probable que divises un avión aterrizando. Cuando un avión privado aterriza en un aeropuerto municipal rural a las 4am un domingo en la mañana, te pones a pensar. Este verano, tuvimos una operación anti-drogas de mayores proporciones en una granja a un par de kms. de distancia, robos y destacamentos de carros de la policía desplazándose a toda velocidad, con la sirena a todo dar, cada día durante las últimas semanas. Un hombre no lejos, al no poder dejar el crack, se bebió una botella de ácido y murió a la edad de treinta años. ¿Quién está tomando todas estas drogas? Dicen que son los muchachos. Las únicas estadísticas que puedo hallar indican que la marihuana es la principal cosecha en términos de ganancias en efectivo –mayor que la del algodón o que la de las maderas preciosas duras. Así es, pero ¿dónde crece y quién la cultiva?

La situación del lavado de dinero se ajusta al panorama. Si viajas por carro lo suficiente te das cuenta de cuántos restaurantes de comida rápida y tienditas de alimentos que operan en las estaciones de gasolina distan mucho de vender lo necesario para aguantar el peso del gasto general y del capital de inversión. Una noche conduje unas diez millas [o 16-17 kms] hasta Bolívar para que me le dieran una lavada al carro en el servicio de automóviles de la estación de gasolina de la Amoco. Intenté pagar el lavado, que costaba $3 dólares, con monedas de 25 centavos. Me dijeron que no podían tomar monedas. Ésa era la política. Contar monedas era demasiado trabajo, explicó uno de los empleados mientras conversaban todos ellos entre amigos, sin otro cliente a la vista fuera de mí. Así que me monté en el carro y conduje de vuelta a mi casa otros 16-17 kms y lavé mi vehículo con una manguera y algunas servilletas de papel. La economía simbólica está demasiado ocupada procesando las ganancias del crimen como para hacer el trabajo necesario en la economía real. En efecto, se pregunta uno, ¿cuál es la economía real?

No quiero decir con esto que Hickory Valley no sea un lugar maravilloso. Lo es. La tierra es hermosa; tenemos divinas iglesias y más de un precioso vecindario. La realidad es, sin embargo, que son demasiados los que están haciendo dinero por destruir lo que tenemos.

Cómo funciona el dinero: el Oeste de Filadelfia, Pennsylvania

Georgie vive en los altos de mi departamento de la calle 54. Ella no entiende cómo es que su amiga más rica pudo llegar a ser una de las más menesterosas de entre sus amigas, y se pregunta qué es lo que voy a hacer en este sentido. Georgie no puede entender por qué el Departamento de Justicia se niega a pagarle a Hamilton por trabajo realizado y aceptado por el gobierno. Le he explicado que el Departamento de Justicia dice que los EEUU en la actualidad está lavando entre $500 mil millones y $1 billón al año. Semejante volumen requeriría un liderazgo considerable en pro de la acción por parte del Tesoro de los EEUU, de la Reserva Federal y del Departamento de Justicia. Tomando en consideración el sistema federal de comunicación alambrada y herramientas de software como PROMIS, puede decirse que la guerra contra las drogas tiene más que ver con mantener el precio de las drogas a la alza y los costos bajos, que en negarle a los distribuidores de narcóticos acceso a nuestros hijos. Hicimos un mapa de los EEUU para demostrar que los cuatro estados más grandes en lo que a la importación y exportación de drogas se refiere, California, Nueva York, Tejas y Florida, son también los cuatro estados más grandes en el lavado de dinero y los cuatro más grandes en banca e inversión. California, Nueva York, Tejas y la Florida junto con las firmas de abogados, los cabilderos y los contratistas gubernamentales en el área del DC generan casi la mitad de las contribuciones para las campañas nacionales.

Georgie dijo que abarcar el cuadro completo de una sola vez era sencillamente demasiado y se preguntó, más bien, cómo es que todo esto podía afectar a nuestra cuadra en nuestro lado del oeste de Filadelfia... Así que sacamos papel y lápiz y comenzamos a hacer un estimado.

Cada día, dos o tres jovenzuelos vendían drogas en la esquina del otro lado de la calle. Georgie y yo hicimos un cálculo sencillo. Dimos por sentado que nuestros tres traficantes callejeros tenían un negocio de 50 % [de ´´micha y micha´´] con su proveedor, logrando un negocio de $300 dólares por día, y que trabajaban 250 días del año. El proveedor podía pasar las ganancias a través de un restaurante de comida rápida propiedad de una compañía con acciones en el mercado público. Así que esos tres jovenzuelos sin educación podían generar aproximadamente $2.2MM en valores de la bolsa de acciones y un buen fluido de depósitos y de negocios para los bancos y las compañías de seguros de Filadelfia. En efecto, si el DOJ está en lo justo al proponer que son entre unos $500 mil millones y 1 billón de dólares los que se lavan en Estado Unidos, entonces entre $20 y $40 mil millones deben fluir en algún punto por vía de la Fed de Filadelfia. Asumiendo un margen del 20% y un múltiplo de 20, el total realizable por medio del mercado accionario, antes del apalancamiento, podría ser hasta de $80-160 mil millones. Imagínense el crash accionario si todos esos jovenzuelos negros dejaran de vender drogas y todos estos otros muchachitos dejaran de usarlas.

¿Qué puede decirse de una sociedad que pretende que un negocio financiero super sofisticado de miles de millones de dólares está siendo manejado y controlado por una bola de pobres negritos, traficantes colombianos y unos cuantos italianos? ¿Cómo es posible que un complejo militar – policiaco con un presupuesto de $350 mil millones y un sistema de Reserva Federal que controla el sistema interbancario de transferencias telegráficas no tenga modo alguno de detenerlos?

¿Qué papel juega HUD en todo esto?

Usar garantías del gobierno para asegurar las hipotecas en vecindarios como el nuestro tiene sentido. Protege a los inversionistas de tener que preocuparse por el valor de los bienes raíces. El valor del bien raíz residencial refleja en primer lugar, y sobre todo, la seguridad y el bienestar del vecindario. Si West Filadelfia fuera financiada por hipotecas privadas por medio de los grandes bancos de Filadelfia, entonces éstos perderían dinero con el desgaste económico de los vecindarios. Si juntaran todas las hipotecas en certificados de participación hipotecaria y se las vendieran a los fondos de retiro sin garantía alguna por parte del gobierno, los fondos de retiro comenzarían a perder dinero tan pronto sucedieran fallas en el pago de las hipotecas.

Para los bancos, por supuesto, es imposible rehusarse a hacer préstamos hipotecarios en vecindarios en los que se están canalizando las reinversiones de las ganancias de los narcóticos. Primero, está el problema del ¿qué dirán?: No pueden decirle a la gente que no pueden financiar sus casas porque prefieren invertir sus ganancias en la gente que le vende narcóticos a sus hijos y que no es posible hacer dinero de ambos lados. Eso también es un problema porque el negocio central del banco está basado en usar el crédito del contribuyente y trasladar estas pérdidas a los contribuyentes cuando las cosas no van bien. Para que los grandes bancos y las corporaciones puedan extraer el valor acumulado en los vecindarios, es esencial que los valores locales no lastimen los activos o las acciones hipotecarias que ellos crean y a los que dan servicio. Ahí es donde el crédito facilitado por el gobierno mediante agencias como HUD entra en juego.

Puedes hacer más dinero con los narcóticos si el mercado de la vivienda tiene suficiente liquidez y si los depósitos dentro del vecindario se mueven en tu dirección. Así que las garantías del gobierno aseguran que (a) sea el contribuyente el que pague la cuenta y (b) que los políticos puedan decir que ellos están haciendo algo para mejorar las condiciones de la vivienda. Lo bonito del crédito gubernamental es que los bancos y las compañías hipotecarias y los bancos de inversión pueden financiar a las comunidades sin preocuparse por si los vecindarios son lugares en los que se pueda vivir o si las escuelas estén más o menos bien. Añádanle a esto los ricos refugios impositivos y los créditos ofrecidos por el Tesoro y los subsidios de HUD, y a quién va a interesarle en lo más mínimo cuál es la economía fundamental en operación.

Como me dijo un consejero en desarrollo económico de Filadelfia, ´´No comprendo. Acabo de almorzar con un tipo de un banco grande. Están financiando vivienda que cuesta $150,000 por unidad y vendiéndola a $50,000. Dice que están haciendo un montón de dinero. Cómo puede ser?´´ Así que le expliqué lo que sucede cuando puedes crear varias combinaciones de refugios contra los impuestos con créditos impositivos y descuentos de impuestos y bonos exentos de impuestos y zonas de empoderamiento y certificados de participación hipotecaria con amplios financiamientos y subsidios garantizados, todo en paquetes exentos de riesgo. Los inversionistas, como son los fondos de pensión, dotaciones y fundaciones, ni si quiera tienen que pagar impuestos sobre sus ingresos y ganancias capitales.

Lo lindo del modelo de financiamiento de comunidades tipo ´´no preocuparse, ser feliz´´ que incurre pérdidas ofuscadas para los contribuyentes, divorciadas de la realidad económica del riesgo, es que eventualmente todo el mundo quiere ser parte del negocio. Los residentes locales no quieren que el vecindario mejore porque sus rentas o impuestos prediales subirían y se verían echados por la fuerza. Los pequeños empresarios locales perderían su forma de vida si las rentas comerciales subieran. Las organizaciones locales dependen cada vez más de subsidios del gobierno que se ganan persuadiendo a alguien que las cosas están de la patada y que la gente necesita mucha ayuda experta mientras ellos –misteriosamente—no logran apagar el televisor para ir a la biblioteca local o al colegio comunitario a recibir una educación. Todo el mundo se ajusta al modelo perverso: baja de los valores en el vecindario, alza del Índice Dow Jones, alza de la deuda, alza en los niveles del crimen. Todo porque así es cómo los incentivos financieros de él o de ella han llegado a funcionar.

Entre tanto, los tipos que están haciendo todo el dinero en el negocio de las drogas toman una pequeña cantidad que pueden descontar de sus ingresos para donarla a organizaciones caritativas y a fundaciones. Esto significa que una parte del principal puede ser invertido a perpetuidad beneficiándose de exenciones tributarias. Al mismo tiempo, el porcentaje del ingreso que se gasta en caridad puede ir a una serie de actividades que preocupan a los blandos de corazón. Así, nadie interfiere con los asuntos fundamentales y en lugar de ello se mantienen atentos a los pequeños éxitos y fallas sistemáticas que ayudan a percibir a los donantes como buenos y a los pobres como desahuciados de la esperanza.

Y así es cómo HUD juega un papel importante en el proceso mediante el cual los vecindarios en los que todos los jugadores tienen su interés puesto en que el vecindario tenga éxito del modo más efectivo y al más bajo costo, pasan a ser vecindarios en los que los jugadores van a ganar gracias al fracaso y a la indiferencia. HUD tiene más de $500 mil millones en seguro hipotecario por pagar y una cantidad equivalente de valores hipotecarios respaldados por la fe total de los contribuyentes y por el crédito a través de la agencia hipotecaria de HUD, Ginnie Mae.

A parte de la Burbujamanía, 2 más 2 siguen dando 4

Hay dos problemas con las inversiones federales en los USA. La primera es la falta de balance entre fuente y usos. La segunda es que las tazas de rendimiento son negativas. Veamos qué es lo que sucede y por qué.

En breve, Washington es un mecanismo financiero que consigue $1 del pueblo americano para entonces reinvertir $2. Si los políticos en Washington piden otro dólar para balancear la ecuación, se quedarán sin sus puestos. Si toman prestado otro dólar para balancear la ecuación, serán severamente criticados. Si cortan el gasto en la cantidad de $1, otra vez los votos irán en su contra. Resulta fácil ver por qué la deuda ha subido.

En 1997, hicimos un análisis para un grupo de inversionistas en el área de Filadelfia. Estimamos que el rendimiento de la inversión para los contribuyentes por el total de las inversiones federales –subsidios, operaciones y financiamiento— resultaba negativo. La mayor parte de los impuestos e inversión federales estaba haciendo que la participación de Filadelfia en el Producto Nacional Bruto (PNB) se redujera. Así que el problema no es solamente que el gobierno gasta más de lo que cobra en impuestos. Existe un desplazamiento insidioso de funciones con rendimiento alto a funciones con bajos y negativos rendimientos. Los dos dólares que Washington se gasta no están generando cuatro dólares ni tan si quiera el dólar que se están sacando de los impuestos. Esto significa que la economía local pierde cinco dólares como resultado de la operación. Veamos esto dentro del contexto de HUD.

HUD tiene un programa llamado Hope VI [Esperanza] que consiste en la construcción de nueva vivienda pública. He aquí cómo es que trabaja el dinero en Hope VI. Le cobramos impuestos a quienes ganan $36,000 al año. Entonces tomamos el dinero y lo usamos para construir una vivienda que cuesta entre $150,000 y $250,000 (incluyendo todo los gastos generales etc...) por departamento, que entonces usamos para almacenar gente que gana $10,000 dólares por año o menos, en un estilo que no conduce a que lleguen algún día a ser contribuyentes. Esto genera un gran número de empleos, ganancias, y valores privados para un grupo de abogados, contadores, contratistas, consultores y otros quienes tienden a ganar sustancialmente más que $36,000 --digamos entre los $75,000 y los $500,000, o más, por año. En el programa de HUD, un sorprendente número de ellos fueron a Harvard, al Harvard Business School, al Harvard Kennedy School, y --más importante aún-- al Harvard Law School...la Escuela de Derecho de Harvard. Si no a Harvard, a algún lugar más parecido a Harvard que, digamos, la escuela de agricultura de la Universidad de Tenesí. Hace algunos años llevé los precios que aparecían en el portafolio de hipotecas vencidas de HUD a la directora de Hope VI. Expliqué que HUD tenía un inventario sustancial de viviendas para familias individuales en esas mismas comunidades. Casas habitacionales para familias individuales permanecían vacías y podrían comprarse y repararse por una fracción del precio de construir vivienda pública por medio de contratistas individuales. La oficial de HUD dijo, ´´¿pero entonces cómo generaríamos honorarios para nuestros amigos?´´ Sólo se puede amar a una mujer tan honesta.

El resultado de esta situación se encuentra resumido en esta estadística: hace veinte o treinta años, 70 centavos de cada dólar de gasto federal iba al bolsillo de alguien en el vecindario al que estaba dirigida la inversión. Hoy ese número es menos de 30 centavos. Lo que esto significa es que la inversión en el desarrollo de la comunidad ha sufrido un incremento de 300-400% en gastos generales, al mismo tiempo que la tecnología está haciendo posible que los gastos generales bajen de forma dramática. La solución por parte de la política pública ha sido trasladar las funciones gubernamentales a empresas privadas para hacer más productiva la inversión. De hecho, este brinco en los gastos generales es simplemente un subsidio que se le otorga a compañías privadas y a organizaciones que reciben por este medio garantías de ganancia sin que se tome en cuenta su desempeño. Tenemos subsidios y apoyo financiero para programas de vivienda que no tienen el más mínimo sentido excepto desde el punto de vista de los administradores de la propiedad y de los dueños que construyen y administran las mismas a cambio de comisiones escalonadas. Tenemos un ejército de proveedores de servicios a los programas federales quienes son ´´expertos´´ en ayudar a comunidades de personas que rara vez dan muestras de haber mejorado su situación.

En HUD, son primordialmente los contratistas de la defensa como Lockheed, American Management Systems (AMS) y DynCorp quienes manejan estos programas. La tendencia es que este tipo de compañías mantenga numerosos conflictos de intereses privados por medio de compañías directa o indirectamente propiedad de sus inversores. Hacen dinero de los programas y sirven como puerta giratoria para personal que se mueve entre ellas y el gobierno. No ha de ser sorprendente que les resulte imposible manejar a HUD con eficiencia, páguenseles lo que se les pague. La incompetencia es redituable.

Tomemos a AMS de Fairfax, Virginia, por ejemplo. Se reporta que ganó $206MM desde 1993 por construir y administrar el sistema de contabilidad de HUD, HUD CAPS. Ese sistema ha tenido misteriosos períodos de no trabajar durante los que todo el mundo estaba demasiado ocupado como para tomar papel y lápiz y reconciliar la chequera con la Tesorería. En el año fiscal de 1999, HUD se negó a publicar las declaraciones financieras auditadas. El total de los ajustes indocumentados para forzar un balance de los libros en el año fiscal de 1998-1999 ahora es de $149 mil millones.

Cuando uno ve una compañía empleada para ejercer control financiero y operar sistemas contables, recibir $206 millones por el mal manejo y la mala representación de $149 mil millones, se comienza a apreciar la economía de la burbujamanía.

Una forma de prevenir semejantes discrepancias sería verificar que los ingresos que salen por la puerta de HUD coincidieran con los ingresos reportados a la IRS [Internal Revenue Service : Hacienda] en la Tesorería. Ésta es un idea razonable. Sin embargo, hoy por hoy el director de IRS es el Presidente de la junta directiva de AMS (a quien se le otorgó una dispensación que le permite mantener su importante posición en las acciones de AMS).

La verdad es que el sector privado se está comiendo vivos a los programas y administración gubernamentales. Esto significa que la productividad económica fundamental está decreciendo mientras que la inversión por parte del gobierno les gana una proporción decreciente a los contribuyentes. Esto viene sucediendo desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, en 1988 fui invitada por el Secretario de Defensa Weinberger a una sesión informativa para líderes empresariales sobre el presupuesto. Durante ocho horas él y sus invitados corporativos pintaron un cuadro claro y detallado de cómo las corporaciones más importantes del país podían protegerse durante la globalización. Esto se lograría incrementando de forma sustancial la cantidad de contratos de Washington que garantizan precios fijos por encima del costo.

Tenía yo poca apreciación por aquel entonces de lo que esto podía significar en relación a lo que estaría tramando Wall Street en el mercado de las hipotecas y

valores hipotecarios.

Cómo funciona el dinero: RTC y el preludio a las ventas de préstamos de HUD

En 1989, las instituciones financieras experimentaron una ola de vencimientos en las hipotecas de vivienda familiar, multifamiliar y comercial, conocida como la crisis de Ahorro y Préstamo. La resolución de la llamada crisis de S&L (Savings and Loan: Ahorros y Préstamo) resultó en el desarrollo de la RTC [Resolution Trust Corporation]. La RTC fue un mecanismo mediante el cual los contribuyentes norteamericanos asumieron el costo de aproximadamente $500 mil millones de desperdicio, refugios impositivos y fraude de tal forma que los inversionistas podían comprar los activos a descuento.

Dos de los principales ganadores fueron los grandes bancos que estaban en quiebra pero que no se fueron a la bancarrota y los grandes bancos que no estaban en quiebra pero que pudieron viajar de gratis en el mismo tren. Los primeros fueron ayudados a escapar flotando gracias a una curva ladeada en ascenso por parte de Alan Greenspan, Presidente de la Reserva Federal. La Fed sacó a Citibank de una posición negativa en sus valores por medio de grandes cantidades de arbitraje de crédito federal. Citibank podía tomar prestado corto y reinvertir largo con un diferencial de 500 puntos base y seguir haciéndolo hasta haber generado suficientes ganancias como para cumplir con su requisito normativo para el capital accionario. Entre tanto, NationsBank y quienes habían arrancado con posiciones favorables de capital acumulado la estaban pasando incluso mejor. El Congreso jamás discutió o votó sobre el asunto.

En 1993, almorcé con el jefe de préstamos corporativos de Nations Bank en el área del Distrito de Columbia. Explicó que Nations Bank no tenía proyectado hacer pequeños préstamos para los negocios en ninguna cantidad importante en el distrito. Yo acababa de constatar sus más recientes declaraciones ante la SEC esa misma mañana. NationsBank tenía aproximadamente $110 mil millones en bonos a largo plazo del tesoro en sus balances. Esencialmente, los contribuyentes norteamericanos estaban otorgándoles los mecanismos para tomar prestado a corto plazo a un precio bajo usando nuestro crédito, coleccionar todos nuestros depósitos usando nuestro crédito, entonces prestarle a nuestro gobierno a largo plazo con un diferencial de 500 puntos base mientras tenían recurso a la garantía de nuestro crédito y, al mismo tiempo, negarse a prestarle a mis pequeños negocios por no resultarles lo suficientemente interesantes. El resultado neto es que yo podía financiar a mi gobierno otorgándole más subsidio y crédito a las grandes corporaciones mientras tenía que financiar mi pequeño negocio por medio de mi tarjeta de crédito, pagándoles 18% para que me prestaran mi propio dinero que ellos podían facilitarme únicamente gracias a mi propio crédito y a mis depósitos.

Como miembro, a la sazón, de la mesa directiva de Sallie Mae, también llegué a ver de primera mano cómo les iba a las Empresas Auspiciadas por el Gobierno [GSE: Government Sponsored Enterprises]. Aproximadamente un tercio de nuestra hoja de balances en Sallie Mae estaba tomando prestado corto para invertir a largo plazo en lo que esencialmente es el mismo arbitraje crediticio del gobierno federal. Por lo visto, Freddie Mac y Fannie Mae estaban haciendo lo mismo.

Lo que estábamos creando era una sociedad en la que ciertas instituciones no solamente no tenían permiso de fracasar, sino que se les garantizaba ganancia usando el crédito de los contribuyentes. Lo mejor era que cada vez que los contribuyentes y su crédito sacaban de aprietos a estos paisanos por nosotros, ellos y sus inversionistas lograban quedarse con el 100% del capital. Así que si ganas, ganas y, si pierdes, les pasas la cuenta a los contribuyentes. A los grandes bancos no se les permite fracasar. Esto preparó el escenario para una larga serie de rescates financiados por los contribuyentes: el rescate de México, la ´´restructuración´´ de Rusia, y el rescate de la Administración de Capital a Largo Plazo [ Long Term Capital Management].

Algunas palabras sobre la revelación financiera con base en el lugar.

Cuando me uní a la Administración Bush en 1989 como Secretaria Asistente de Vivienda, leí el presupuesto de la Administración Federal de Vivienda [Federal Housing Administration]. Describía un portafolio de seguro hipotecario de $300 mil millones con unos $50-$100 mil millones de originaciones anuales. Le pedí a la persona responsable de la función de contraloría a dirigirme al lugar donde, en el presupuesto, quedaba explicado cuánto ganábamos y cuánto perdíamos. Me dijeron que no existía semejante lugar. Pregunté dónde estaban las declaraciones financieras. Me dijeron que los contadores las tenían, que ellos reportaban a un Secretario Asistente distinto y que a mí no se me permitía hablar con ellos. La Oficina de Contabilidad del Gobierno [GAO: Government Accounting Office] nos había auditoreado las declaraciones financieras varios años atrás. No podíamos darnos el lujo de un auditor externo, y mucho menos cada año. Además, operábamos sobre una base de cash [efectivo]. La Oficina de Administración y Presupuesto [OMB: Office of Management and Budget] jamás permitiría declaraciones que mostraran los ingresos devengados acumulados.

Al cabo de meses de trabajar con una variedad de elementos en HUD, OMB y en la Administración, y con mucha ayuda de la GAO [Oficina contable del gobierno], el grupo de contabilidad fue trasladado a mi área y se introdujo y aprobó legislación que requería a un controlador para los Fondos del FHA, a un oficial financiero principal para el departamento, y un requisito legal de declaraciones financieras auditadas anualmente y declaraciones de actuarios.

Cuando al fin tuvimos acceso a nuestra información financiera, resultó que estábamos perdiendo $11 millones diarios en el fondo para vivienda unifamiliar, el Fondo de Seguro Hipotecario Mutuo, y aún más en el fondo multifamiliar y de riesgo especial llamado el General Insurance Fund [Fondo de Seguro General]. Lo que es más, descubrí que jamás le habíamos seguido la pista a nuestros resultados financieros tomando en cuenta lo que sucedía en las localidades. Dicho de otro modo, diez oficinas regionales y ochenta oficinas sobre el campo no tenían ni idea de cómo es que les iba. Así que hicimos un estimado tentativo del circulante de efectivo en las localidades. Lo que encontramos nos dejó boquiabiertos.

Primero, los datos nacionales sobre los que el portafolio se basaba resultó no ser sino el producto irrelevante de promediar las cifras. Con un vistazo a todas las diez regiones se veía que ninguna parte del portafolio encajaba con la imagen proyectada por los promedios nacionales. Nuestra visión de nuestro negocio había sido sustancialmente distorsionado por la forma en que los datos habían sido presentados.

Segundo, resultó que más del 100% de nuestras pérdidas estaban siendo generadas en dos regiones. La primera residía en Texas e incluía a Oklahoma, Luisiana y Arkansas. Descubrimos que la región de Texas había perdido $2 mil millones el año anterior. Ni idea tenían. La segunda se alojaba en Colorado. Lo que mostraron las cifras fue que el fraude de S&L y el fraude de HUD habían sido perpetrados por las mismas redes y en los mismo lugares con el uso de créditos federales.

Entre tanto, allá en Washington, todo el mundo hablaba de estos dos escándalos –el escándalo de S&L y el escándalo de HUD—como si estuvieran separados. Era claro que los datos financieros con base en la localidad nos habría dicho lo que había sucedido, quién se había beneficiado y cómo impedir que esto volviera a suceder. También se veía claramente que nuestras inversiones en las comunidades estaban en conflicto con otras inversiones federales, estatales y locales en ese lugar. No había mecanismo alguno para optimizar las inversiones y operaciones totales del gobierno dentro de la localidad.

El gasto federal parecía intencionalmente diseñado para asegurar que no podía haber flexibilidad entre las categorías. Nos gastábamos $55,000 al año por una mujer con 1.8 hijos para que vivieran en un lugar y en un estilo que impediría que jamás se convirtieran en contribuyentes y pudieran salirse del mantengo. Nos estábamos gastando $150-250,000 para construir vivienda pública mientras HUD hacía irredimibles las hipotecas de casas que pudieron adquirirse y arreglarse por $50,000 y que estaban a una cuadra de distancia de las nuevas. Le estábamos pagando a las grandes corporaciones $35-150 dólares la hora para hacer cosas que las gentes que vivían en esos vecindarios podían ser equipados para hacer. Las implicaciones eran enormes: teóricamente, por lo menos, existía la oportunidad, usando información más precisa sobre la localidad, de poner las finanzas públicas sobre un pie más seguro en el que las inversiones de los contribuyentes pudieran tener un rendimiento más positivo. Y en esto había un problema, sin embargo, porque no existía una circunscripción para declaraciones financieras con base en la localidad. No había compatibilidad entre una ganancia para los inversionistas con intereses especiales y una ganancia sobre la inversión de los contribuyentes. Había dos tipos de intereses especiales. El primer tipo era técnicamente legal. El segundo era ilegal. Este segundo tipo iba en crecimiento. Mi renuencia a obedecer órdenes y mi éxito en limpiar el fraude Irán Contra finalmente condujeron a que dejara la Administración en 1990. Me dijeron al día siguiente de yo irme que la preparación del sistema de contaduría y declaraciones financieras sobre la base de la localidad había sido terminada.

Ese fue uno de los motivos por los que decliné la oportunidad de servir en la Reserva Federal y en lugar de ello eché a andar Hamilton una vez que había salido de la Administración Bush. Fue el motivo por el cual nosotros en Hamilton construimos el Hechicero Comunitario. El Hechicero Comunitario hacía posible que cualquiera armara una declaración de fuentes y usos para las actividades gubernamentales (impuesto, uso del tiempo, gasto, crédito, regulación, operaciones, y más) en su comunidad. Un paso fácil era conectar con los Reportes Financieros Consolidados (CAFRS). La conmoción de hallar tanto, en lo que toca a valores capitales escondidos, y de ver dónde es que el dinero realmente estaba yendo a dar, siempre fue algo que nos dio mucho placer ver. ¿Por qué tenía que ser que solamente los jefes de los comités financieros de las campañas políticas pudieran ver la información de cómo es que funciona el dinero al nivel local?

Luis Méndez, uno de mis socios en Dillon Read, me visitó en Washington en 1996. Dijo que el Hechicero era una idea estúpida que no funcionaría. Las cosas no tenían esperanza, dijo. Le mostré a Luis un impreso de la CAFR para su comunidad en Bronxville, Nueva York. Cuando vio las cifras, le dio un ataque. El primer inciso eran $4 millones de seguro contra inundaciones. Esta era la peor forma de la corrupción, dijo Luis. Por lo visto Bronxville está sobre una loma. Al día siguiente Luis se pasó dos horas en el teléfono con de Alcalde Diputado de Bronxville pasándole revista a cada inciso e informándole que todo esto iba a parar. Aparentemente, las cosas no eran tan desesperadas, una vez que se disponía de la información. Sólo hizo falta un buen mapa para ver cómo componer miles de pequeñas cosas, una a la vez.

Cómo funciona el dinero: Las ventas de préstamos de HUD

A medida de que las hipotecas vencidas fueron cayendo en cascada en la RTC y las instituciones de financiamiento privado a fines de los 1980´s y principios de los 1990´s, se desarrollaron mercados de subasta en esos préstamos. Había una amplia variedad de compradores –inversionistas en bienes raíces que buscaban controlar las propiedades, corredores de hipotecas comprando y vendiendo firmas enteras de préstamos y valores quienes buscaban fusionar las hipotecas y expedir nuevos títulos a partir de estas fusiones. La tecnología de los arreglos hipotecarios conoció gran auge.

HUD era la única institución financiera de importancia que se quedó en los márgenes y sencillamente dejó que su portafolio creciera, hasta que para 1993 tenía aproximadamente $4 mil millones en hipotecas unifamiliares vencidas y no-vencidas y $8 mil millones de hipotecas multifamiliares. El costo de mantener estas hipotecas en el portafolio era considerable. El costo para los dueños de casas y los residentes del área también era bastante puesto que las casas quedaban vacías con hipotecas clausuradas o los edificios de departamentos necesitados de mantenimiento seguían sin él. A medida de que las oficinas de las distintas áreas se veían inundadas, se emplearon a contratistas para que atendieran los distintos portafolios. A medida de que crecían los portafolios y las pérdidas, así crecía su negocio. Y así crecía la crítica. El Inspector General de HUD criticó a HUD por no tener un programa de ventas de préstamos y el amplio portafolio de hipotecas vencidas fue puesto en la lista como ´´debilidad material´´ por el auditor externo de HUD y por el OMB.

El desbarajuste al extremo final del proceso de otorgamiento y recibo de préstamos también clausuraba la posibilidad de continuar generando volumen en el extremo delantero donde se originan las ventas. La legislación para la reforma del crédito pasada durante la Administración Bush fue diseñada para impedir que escándalos como el de S&L le acaecieran a los $1.2 billones de crédito federal del cual el seguro hipotecario de HUD viene siendo como la tercera parte. Además de requerir declaraciones financieras y actuariales anuales, las nuevas originaciones requerían que las reservas contra la pérdida de los préstamos fueran financiadas por medio de asignaciones.

En 1993, el plan de la Administración Clinton de expedir lotes de seguro hipotecarios se encontró con un problema de financiamiento. Tazas altas de vencimientos en el portafolio del seguro hipotecario y bajos niveles de recuperación sobre el portafolio de las hipotecas vencidas eran algo que tenía implicaciones muy graves para el costo y volumen de las nuevas originaciones. Esto quería decir que la presión para mejorar sustancialmente las tazas de recuperación se hacía intensa.

A finales de 1992, HUD solicitó propuestas entre contratistas sobre una base competitiva para mejorar la recuperación de pérdidas sobre sus préstamos, competencia que Hamilton ganó ya entrado el año de 1993, gracias en parte a la más total falta de interés por parte de la industria que se dedica a dar consejos de tipo financiero. Los expertos tenían plena confianza de que HUD nunca podría poner en acción una operación exitosa de opciones para el servicio de deuda, incluyendo subastas. A pesar de que compartíamos el juicio generalizado sobre las dificultades de lograr que las cosas se hicieran, la cantidad de datos en posesión de HUD –el banco de datos más rico sobre cómo es que todo el dinero trabajaba, lugar por lugar—constituían una poderosa atracción.

Lo que yo también quería hacer era intentar una prueba de cómo re-ingeniar la inversión gubernamental y privada lugar por lugar. HUD ofrecía una rara oportunidad de transferir cantidades sustanciales de capital a los mercados privados con miras a alentar el financiamiento de las comunidades con base en los valores –poniendo a las comunidades en una base económica más sana y productiva. Hamilton quería hacer una prueba con el Hechicero Comunitario como prototipo, por medio del cual la integración de la nueva tecnología combinada con la privatización del gobierno y la securitización de la economía no-líquida podría crear la mayor riqueza.

Sorprendentemente, para muchos, las ventas de préstamos de HUD fueron una operación admirable y un éxito económico. HUD vendió $10 mil millones de préstamos entre 1994 y 1997, generando $2.2 mil millones de ganancias por la reforma crediticia e incrementando tazas de recuperación de un 35% por ciento hasta el 70-90%. El desempeño fue atribuido a una variedad de factores, incluyendo varias innovaciones introducidas por Hamilton:

  • Costo bajo para acceder a bases de datos de diligencia debida y paquetes y calendarios para subastas futuras por medio de la Internet, del World Wide Web y de los sistemas en línea de propiedad exclusiva.

  • Optimización de la tecnología de licitación, adaptada por los Laboratorios de AT&T Bell de su tecnología original para la coordinación de las llamadas telefónicas y de los horarios de los equipos de vuelo de las líneas aéreas. Esto le permitía a los licitantes estratificar su portafolio como mejor quisieran. Aumentó de forma dramática la competencia entre todos los sectores de los bienes raíces, el mercado de hipotecas y valores, tanto grandes como pequeños. También le permitió a HUD calcular el desempeño de numerosos grupos de licitantes y los costos financieros de medidas que resultaban menos atractivas. En breve, los hechos resultaban al alcance por primera vez.

  • El proceso fue mejorado con la adaptación de software para el desarrollo de modelos de licitación para el diseño y manejo de subastas por parte de HUD. Se diseñaron subastas en línea por medio de la creación de libros de diseño detallados propiedad del gobierno que permitían una comunicación y acuerdos mucho más precisos entre las numerosas partes del gobierno. Esto promovía responsabilidad y claridad en un ambiente altamente político –igual que al mismo tiempo reducía de forma radical los costos de las transacciones e incrementaba la habilidad de asegurar que HUD no dependiera de un puñado de contratistas.

  • Las ventas hipotecarias de HUD eran un éxito desde el punto de vista de los procedimientos pero no desde el punto de vista político. Numerosos grupos y la prensa del comercio y finanzas al principio se mostraban complacidísimos. Barron´s escribió un artículo cuyo título era ´´Créanlo o no, HUD hace algo bien para los contribuyentes´´ (Jim McTague, 10 de abril, 1995). El Congreso y la OMB [Office of Management and Budget: Oficina de administración y presupuesto] al principio se mostraban entusiasmadísimos. La Administración y la industria ahora tenían el modo de financiar el crecimiento de nuevas originaciones de seguro hipotecario.

  • A medida de que el portafolio de hipotecas vencidas decrecía, los servidores de préstamos perdían el negocio relacionado a nuevas contrataciones.

  • Los equipos en la oficina del inspector general y en la oficina de Consejero General dedicados a ver que se cumpliera con los pagos, que generaban ingresos para el gobierno por medio de penalidades civiles sobre el portafolio vencido, no estaban contentos. A pesar de que admitían que las ventas eran mejores en HUD, adoptaron la postura de que éstas eran peores desde el punto de vista de sus objetivos de desempeño. Su mensaje al equipo del programa fue, en esencia: al diablo con los contribuyentes, a nosotros sólo nos interesa lo nuestro.

  • Los propietarios se quejaban vociferadamente de que, al 35%, ya no podían conseguir reestructuraciones financieras por debajo del precio del mercado y aludían a ´´tratos especiales´´ que les habían sido prometidos y que las ventas de préstamos ahora violaban. El NHP [National Housing Partners, Inc.: Socios de la vivienda nacional, Inc.] del Harvard Endowment [Fundación o Dotación de la Universidad de Harvard] fue de lo más escandaloso y agresivo en su cabildeo en contra de las ventas de préstamos, actuando por medio de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas Familiares y del Consejo Nacional para la Vivienda Múltiple. Resultaba preocupante, dadas las muchas personas de Harvard que poblaban los puestos políticos claves en la Tesorería, OMB, DOJ y HUD, incluyendo a los abogados que llevaban el verdadero negocio, cobijados por el privilegio de la relación abogado-cliente y por el laberinto de leyes que amparan la discreción, el secreto. Bob Rubin, Secretario de la Tesorería, había estado en la mesa directiva de la Fundación Harvard. Su diputado, Lawrence Summers, había sido profesor en Harvard (y regresaría como Presidente en el 2001). Pug Winokur, el actual miembro de la mesa directiva de la Fundación o Dotación de Harvard, metido en las inversiones de Harvard en HUD, también era el principal inversionista en, y Presidente de, la mesa directiva de DynCorp. DynCorp era uno de los principales contratistas de la principal agencia militar y de inteligencia de la Guerra contra las Drogas, con contratos en el Departamento de Justicia [DOJ], en HUD y en el Departamento de Estado. DynCorp tenía su interés puesto en que los vecindarios no funcionasen. DynCorp era un de los administradores de los sistemas PROMIS en el DOJ y el principal contratista en el Asset Forfeiture Fund [Fondo de incautación de activos] del DOJ.

  • Los resultados del estudio sobre optimización demostraban que los administradores y banqueros de las propiedades de HUD estaban desempeñándose muy por debajo de los grupos licitantes --como un 25% por debajo de los niveles de las licitaciones que ganaban. El mensaje para todo el mundo en HUD era que la ausencia de transparencia y de competencia en sus programas les había costado caro. Si HUD aplicara los principios de apertura y competencia a las nuevas asignaciones de subsidio y de crédito, Harvard sería uno de los mayores perdedores.

  • Propietarios, socios generales y socios limitados en los portafolios subsidiados por HUD anticipaban una renovación inmediata de sus contratos de subsidios. De aplicarse en un futuro las normas del SEC [Securities and Exchange Commission] para la transparencia y la competencia, podían tener que hacerle frente a la recaptura de impuestos y, potencialmente, verse responsabilizados de fraude en el mercado de valores.

  • Otros contratistas de HUD --HUD esencialmente está manejado y controlado por un grupo de contratistas del área de la defensa— parecían preocupados por el hecho de que el software financiero de Hamilton y las herramientas estratégicas del portafolio le daban demasiado conocimiento a los comisionados políticos de cómo era que el dinero funcionaba en HUD. Esto perjudicaría su propósito y las ganancias de sus redes. Personal de Lockheed y de EDS [contratista mayor del gobierno que solía llamarse Electronic Data Systems Corporation] con regularidad hacían difícil acceder a los bancos de datos que ellos habían manejado para HUD. Mientras que las ventas de préstamos eran una mejora sobre el no hacer nada, representaban solamente un primer paso. La dirección en la que se desarrollaban las ventas de préstamos y las estrategias en el manejo del portafolio creaban algunos problemas políticos.

  • Subastas sencillas le daban la ventaja a licitantes que licitaban con ´´dinero caliente´´. Así que, podía argumentarse que la operación del tráfico de narcóticos, que había debilitado a los vecindarios causando que la hipoteca caducara, tenía suficiente dinero para licitar de la forma más agresiva en la subasta.

  • HUD se movía en la dirección de organizar sus licitaciones con base en cada lugar y de establecer trusts [fideicomisos] en los que la licitación que ganaba y su desempeño se mediría en términos de ahorros totales al gobierno, no sólo a HUD. Este tipo de estructuras, una vez que fueran probadas y desarrolladas, habrían producido un rendimiento incluso mejor, tanto para el gobierno como para la comunidad. Contrabalancearía el problema del dinero caliente al proveerles a los jugadores locales una forma de tomarle la delantera a los jugadores nacionales.

  • Subastas auspiciadas con regularidad desde las oficinas del campo mismo podían mover el portafolio más rápidamente, con lo cual se podía ayudar a mitigar la deterioración en el valor mientras la hipoteca seguía en el portafolio para las subastas nacionales.

Existía un conflicto directo entre los intereses de los contribuyentes y propietarios y residentes de la comunidad, ambos por un lado y, por otro lado, los de varios intermediarios e intereses especiales. Décadas de inercia habían creado una infraestructura importante de personas que ganaban dinero manejando la pobreza en lugar de ver que ésta terminara. Esta infraestructura incluía a contratistas, administradores de propiedad, instituciones benéficas, banqueros hipotecarios, banqueros inversionistas, consultores, agencias estatales de financiamiento de vivienda y activistas de bajos ingresos que hacían dinero del norteamericano promedio carente de acceso a la educación, a los empleos y a un capital con base en el desempeño. El desempeño era juzgado sobre el rendimiento de la inversión para los intereses especiales, no sobre la base del rendimiento sobre la inversión para los contribuyentes. Los dos habían evolucionado a la inversa hasta el punto en que se encontraban enfrascados en una relación gana-pierde. Para que uno ganara el otro tenía que perder.

A simple vista, las ventas de préstamos eran un gran éxito en los mercados de capital, en el mundo de la tecnología, en el mundo de la reingeniería, y como una mínima expresión de lo que se pudiera esperar. Detrás de la fachada no ayudaban a los demócratas que tenían que levantar fondos para las elecciones de 1996 ni a los republicanos que apoyaban a Jack Kemp, el antiguo secretario de HUD. Todo el mundo necesitaba más lechón y patronato que repartir, no menos.

HUD era un fondo turbio. Algunas personas dicen que la venta de préstamos inicialmente fue usada para incrementar los recursos del fondo turbio. Si la Tesorería se confabuló con los licitantes de Wall Street, es enteramente posible que se robaran grandes cantidades de recursos sin que nadie en el equipo de ventas de préstamos de HUD se enterara. Además, las ventas de préstamos generaban el subsidio crediticio y la adopción de un alto nivel de recuperación necesarios para costear grandes incrementos de nuevos préstamos. ¿Acaso se necesitaban nuevos préstamos para que las operaciones del fondo turbio pudieran continuar? Si así fuera, una vez que suficientes ganancias del subsidio crediticio se generasen para costear nuevas originaciones, el Hechicero y los nuevos fideicomisos basados en el lugar podían haber expuesto las operaciones del fondo turbio

Al final, HUD decidió resolver su problema de hipotecas unifamiliares vencidas con un proceso de ejecución de las hipotecas que rechazaba métodos de resolución capaces de producir una taza de recuperación del 90%. En lugar de esto, escogió un sistema de embargos y ventas del inventario de propiedades que históricamente había producido tazas de recuperación del 35%. Esto era mucho más caro tanto para los propietarios de casas con hipotecas vencidas como para sus vecinos, con un costo para HUD de miles de millones anualmente en fondos hipotecarios. La justificación ofrecida por el diputado encargado del programa unifamiliar era que mantener un inventario grande de propiedades embargadas resultaba esencial para ser ´´una operación de servicio completo en los bienes raíces´´. Perder miles de millones al año para que una agencia del gobierno sea ´´un servicio completo´´ no es sino la forma de hablar del burócrata que intencionalmente esconde otros objetivos. La prueba estaba en el silencio de las compañías de seguro hipotecario privado y de la industria hipotecaria. Estas prácticas a ellos les parecían muy bien. Cuando el sector privado le concede al gobierno un segmento grande del mercado con tanta generosidad, algo se está tramando.

El punto de vista del Concejo de Seguridad Nacional

Yo solía tener un socio que siempre decía, ´´La circulación del efectivo es más importante que tu madre.´´ Si quieres entender algo, siéntate en la silla del jefe y haz un simulacro de la circulación del efectivo. Todo rápidamente se hace muy claro.

Ponte en los zapatos de este hombre: Es 1996 y tú eres el Secretario de la Tesorería, Bob Rubin. Tu trabajo es mantener el mercado accionario a la alza y el déficit financiado. Aunque te gustaría que la economía fuera bien, la realidad es que para mantenerte en buena salud necesitas las utilidades y ganancias capitales de quienes manejan el dinero y que sus reinversiones se reciclen por medio de los mismos canales de tu sistema financiero.

Para hacer esto, dependes de los 500 mil millones a 1 billón anuales del lavado de dinero que pasan por el sistema banquero norteamericano según los estimados del Departamento de Justicia. Para darse una buena idea de la importancia de este circulante para los bancos a tu cargo, imaginemos, por sólo dar un ejemplo, que los bancos ganan tarifas y comisiones del 1% sobre esos volúmenes. (Si se considera que la fuente de ese dinero es ilegal, casi de seguro que 1% es demasiado poco.) Eso es el equivalente de $5 a $10 mil millones en ganancias antes de los impuestos. Es claro que necesitas que ese número crezca. Necesitas capital de todo el mundo circulando por tus conductos. Un modo de mantener en crecimiento ese circulante es con crédito del gobierno. El crédito gubernamental apoya esos mercados de capital y las ganancias a la vista les atraen más dinero a esos mercados. El crecimiento del crédito federal y del crédito con apoyo federal fue algo sencillamente extraordinario durante los 1990’s. Los republicanos y los demócratas se deshacían en su competencia por ver quiénes de ellos otorgaba más y más.

Otro modo es manejar tus operaciones policíacas, las de inteligencia y las militares con miras a que se consolide el mercado del lavado de dinero y el fluido total de capital en las instituciones financieras que hacen pasar los depósitos y las inversiones por medio de los mercados financieros de USA. Si tú hubieras sido Bob Rubin y los miembros del Concejo de Seguridad Nacional en 1996, habrías sentido la presión de hacer que el circulante que pasa por tus canales siguiera creciendo. Había una elección por ganar. No hay ni que decir que el remedio aquél de ´´es la economía, estúpido´´, que caracterizara a la campaña y victoria demócratas de 1992, seguía teniendo vigencia. Eso quería decir que, para que ganaran los que ya ocupaban los puestos del gobierno, el mercado accionario tenía que estar a la alza y los intereses y los precios del oro, bajos.

Con cantidades sustanciales de los fondos para las elecciones proviniendo de los estados (Nueva York, California, Texas, Florida y el área del Distrito de Columbia) que representan los fluidos más altos del lavado de dinero, la realidad de lo que significa recaudar dinero fue revelado por el antiguo jefe de la CIA, William Colby, en su declaración de 1995 al efecto de que los carteles de la droga ahora podían ser los que estaban tomando las decisiones a todos los niveles del gobierno. Abundaban los rumores de que mucho del dinero lavado por medio de las arcas de las campañas, resultado de los créditos y tratos del gobierno, se extendían hasta Rusia y China.

Desde el punto de vista del Concejo Nacional de Seguridad: ¿Qué tiene HUD que ver con el asunto?

Veamos a HUD desde el punto de vista de Rubin.

En primer lugar, el lavado global de dinero y la atracción de capital es mucho más fácil con el crédito federal. A nadie le tiene que preocupar la calidad del crédito, y es un crédito fácilmente negociable alrededor del mundo. Una cantidad importante del crédito federal, ya sea sobre una hoja de balance por medio de HUD, VA [Veterans’Administration] o Farmer´s Home [La casa del agricultor], o desde afuera del presupuesto por medio del FDIC [Federal Deposit Insurance Corporation] y de los GSE´s [Government Sponsored Enterprises: corporaciones privadas que disfrutan de créditos federales], respalda el sistema hipotecario de USA. Podrá aparecer como algo ajeno a la intuición imaginarse que el crédito federal pudiera ser un vehículo para el lavado de dinero, pero en realidad nada hay de más sencillo.

Esto queda bien explicado en el libro de Gary Webb, Alianza Oscura. Fue publicado en 1998 después de que a él lo echaran del San José Mercury News por publicar la denuncia del mismo título en 1996. En ella, Ricky Ross, el traficante que estuviera a la cabeza de la explosión de cocaína crack en el Centro Sur de Los Ángeles, le explica a su proveedor Irán- Contra que él tiene un problema de efectivo. El problema es que tiene millones en efectivo guardados debajo de su cama que parecen seguir creciendo. Qué podrá hacer con el dinero en efectivo. El proveedor le dice, ´´¿No sabes? ...Compras bienes raíces´´. Así que Ricky compró una sarta de propiedades. No estaba solo. Algunos estimados del volumen de transacciones de bienes raíces en la Florida obtenidas con el efectivo ilegal llegan hasta el 70%. La lección es clara. El negocio de la construcción por medio de las empresas que operan en el mercado público y de operaciones hipotecarias en los bancos pueden constituirse en una poderosísima maquinaria generadora de enormes cantidades de efectivo y de ganancias capitales. Aún en 1996, la banca, en el área de la construcción y de las hipotecas, funcionaba sin constricción alguna por parte de las agencias dedicadas a hacer observar las leyes en lo que al lavado de dinero se refiere.

El siguiente encuentro ilustra lo dicho. En la conferencia anual de Alerta al Lavado de Dinero en Miami, durante la primavera del 2000, le pregunté a la representante principal del grupo de la Tesorería de los USA para lo relacionado al lavado de dinero, FinCen, qué planes tenían para proteger los programas de crédito federales, en particular los de la construcción y la banca hipotecaria, del lavado de dinero. Hay que darle crédito por haber respondido como lo hizo, ´´no sólo no sé la respuesta a su pregunta, sino que no conozco lo suficiente sobre los programas de crédito federales como para comprender su pregunta´´.

Entonces visité la feria de las ventas. Todos los proveedores de software que ayudaban a los bancos a respetar las regulaciones del lavado de dinero dijeron que sus clientes banqueros no les permitían acercarse a sus subsidiarias de la banca hipotecaria, las cuales estaban en pleno auge. Una visita al afiliado de Lexus-Nexus indicó que la única referencia que él podía encontrar a los controles ejercidos para la aplicación de las leyes contra el lavado de dinero, en lo que son la construcción y la banca hipotecaria de los Estados Unidos, indicaba que HUD era la autoridad responsable de hacer cumplir la ley –lo cual quiere decir que no había control alguno.

El punto de vista del Concejo de Seguridad Nacional: las alegaciones sobre la Alianza Oscura

Otro de los problemas de Bob Rubin y del NSC en 1996 era que la información en relación al tráfico de drogas por parte del gobierno seguía filtrándose hasta la conciencia pública, poniendo en peligro las ganancias del narcotráfico y su reinversión.

El financiamiento del déficit gubernamental en los USA y a través del mundo entero durante décadas había dependido de un tráfico de narcóticos que no paraba de crecer. Los narcóticos habían sido un negocio bancario desde el principio, controlado para el beneficio de quienes requerían de grandes acumulaciones de depósitos para financiar nuevas inversiones o para recibir pago por su comercio con quienes no podían tener acceso al crédito.

Como jefe del buró de arbitraje de Goldman Sachs durante muchos años, Rubin habría sido testigo del proceso mediante el cual las ganancias del crimen organizado, reciclado por medio de Wall Street, compraría a la América corporativa a través de fusiones y adquisiciones y de compras con apalancamiento. Este debe de haber sido un juego que él era capaz de comprender.

El punto de vista del Concejo Nacional de Seguridad: Dinero faltante y fondos turbios

Uno de mis logros en la Administración Bush fue persuadir a la Oficina de Administración y Presupuesto permitirnos crear un requisito legal para que HUD y las partes que lo componían tuvieran un Oficial de Finanzas (CFO) y declaraciones financieras anuales que incluyeran estudios actuarios, y, entonces, exigir lo mismo para todos los programas federales de crédito. Después de que ganamos el apoyo de la OMB, la idea de los CFOs, de los estados de ingresos devengados acumulados y de auditorías externas prendió por todos lados en el gobierno. Una de las razones por las que los problemas de ´´dinero faltante´´ han salido al aire es que GAO continuamente anuncia que tal y tal agencia no es capaz de producir auditorías financieras como exige la ley y la cantidad de ajustes no documentados que se requieren para que la agencia y la Tesorería de los USA coincidan en tal y tal cosa.

En marzo del 2000, el Inspector General de HUD atestiguó que HUD no podía publicar declaraciones financieras para el año fiscal de 1999 y que los ajustes no documentables efectuados hasta el momento para que los libros estuvieran balanceados era de $50 mil millones. Una lectura atenta de la indescifrable auditoría preliminar indicaba que, de hecho, la cantidad era de $17 mil millones en el año fiscal de 1998 y $70 mil millones del lado de los activos y $59 mil millones del lado de los débitos en al año fiscal de 1999. En términos prácticos, ya que HUD nos aseguraba que sus sistemas no funcionaban y que simplemente no se habían tomado la molestia de verificar sus cuentas y balances de efectivo por medio de la anticuada forma de usar papel y lápiz, no disponíamos de números relevantes. De hecho, cualquier cosa era posible. Peor aún, los reportes del GAO [oficina de contabilidad del gobierno federal] sobre los sistemas de contabilidad de la Tesorería, tanto para lo que concierne su confiabilidad como su control por parte de los contratistas privados –también resultan perturbadores. Con muy poca o ninguna ´´soberanía informática´´´, los controles internos no bastan para garantizar que la reconciliación del balance del efectivo entre una agencia como HUD y la Tesorería sea correcta.

Cuando una agencia puede emitir garantías gubernamentales y no registrar lo que han emitido correctamente y, entonces, expedir cheques que no aparecen correctamente registrados, uno o más de los jugadores que manejan el dinero, es decir, la Tesorería de los USA, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York, la AMS [Sistemas de administración americanos] y Lockheed, pueden encontrarse muy bien ubicados para robar literalmente cientos de miles de millones de dólares sin que nadie se entere, como no sea los que están disfrutándolos.

Hasta hace poco, semejante idea parecía poco probable. En efecto, en 1994 después de que la primera auditoría de la FHA [Administración Federal de Vivienda]/HUD fuera publicada, un banquero en hipotecas me vino a ver. Era un ingeniero serio quien a todas vistas trabajaba duro y conocía a fondo los detalles de su asunto. Se encontraba muy incómodo, dijo. Durante una década había estado llevando la relación de todo el crédito de seguros de las hipotecas debidas a FHA/HUD. Me había traído copia dura de la base de datos. Resultó que las declaraciones financieras publicadas por el gobierno mostraban que lo que se debía era sustancialmente menos de lo que en realidad se debía. No le cabía la menor duda.

Di por sentado que el tipo estaba loco. Si lo que decía era cierto, entonces la Tesorería de los USA y de la Reserva Federal tendría que ser cómplice de un fraude mayor, incluyendo fraude de valores. Esto resultaba inconcebible. Hasta hoy en día, siento no haber aceptado recibir una copia dura de sus bases de datos. Me pregunto si no habrían iluminado lo que nuestro Hechicero y otras herramientas del portafolio estaban a punto de revelar. Podían haber ayudado a explicar por qué nuestros esfuerzos por distribuir información sobre las hipotecas de HUD que quedaban sin cobrar y sobre los portafolios de hipotecas vencidas, inspiraban tanta renuencia e incomodidad.

Crecen los indicios de que la Tesorería y el OMB están enfrascados en transacciones fraudulentas y de que los sistemas claves de financiamiento, contabilidad y de pagos están siendo manejados por los contratistas quienes, o bien están en el negocio, o bien se hacen los que no saben qué sucede. Esto significa que el sistema de transparencia financiera que el gobierno ha provisto en esencia puede no tener la más mínima relevancia. No se lleva demasiado tiempo darse cuenta de que en un mundo sin controles financieros –con la zorra en control del gallinero—cualquier cosa es posible. La vida en el gobierno federal es una interminable serie de atajos bajo presiones políticas y riesgos extremos. En ausencia de controles financieros internos, las cosas puedan irse a la deriva sin que la gente más razonable encuentre modo de detener el desbarajuste.

Las alegaciones que han llegado hasta mí en los últimos años sobre el dinero desaparecido de HUD y los fondos turbios son muchas y no tengo forma de separar los hechos de la ficción. En algún punto, sin embargo, hay mérito en el dicho de que ´´donde hay humo es probable que haya fuego´´. Aquí van algunas:

· HUD está siendo usada para financiar, de forma encubierta, operaciones de inteligencia y militares así como proyectos de investigación, tanto a nivel nacional como global.

· Parte de este financiamiento es ´´presupuesto negro´´; es decir, no es revelado ni aprobado por el gobierno. Esto significa que está en violación de la Constitución de los USA.

· HUD es uno de los fondos turbios usados para manejar las cuentas del tráfico doméstico de narcóticos y para inventariar las ganancias de este lado de acá, donde se encuentran a salvo de interferencia extranjera.

· Las agencias estatales y locales para la vivienda que están siendo usadas como administradoras locales y distribuidoras del crédito y de los subsidios hipotecarios de HUD, son parte de la cadena del lavado de dinero. Alegaciones relacionadas a la ADFA, Agencia de Desarrollo y Financiamiento de Arkansas, ofrecen ejemplos de cómo es que esto funciona.

· Uno de los mecanismos usados para proveer dinero del fondo turbio funciona por medio de valores hipotecarios creados enteramente o en parte haciendo uso de hipotecas fraudulentas. Canalizar los vencimientos hipotecarios una vez más por medio de HUD apoya el servicio de la deuda.

· La Tesorería conspiró junto a los licitantes exitosos para falsificar algunas de las ventas de préstamos de HUD.

· Las ventas de préstamos de HUD fueron usadas para lavar el dinero proveniente del extranjero, pasando una vez más por el fondo ESF de la Tesorería (Fondo de Estabilización del Intercambio o Canjeo).

· Software de PROMIS [Prosecution Management Information Systems: Sistemas para el manejo de la información relacionada al crimen] fue usado por licitantes ganadores, ayudándoles a presentar licitaciones exitosas.

· La Tesorería, el Departamento de Justicia, y las agencias de inteligencia tienen acceso a PROMIS, tal cual sucede con uno o más gobiernos, incluyendo al de Israel.

· Dineros del fondo turbio fueron utilizados para hacer el financiamiento por parte del ESF de la Tesorería [Exchange Stabilization Fund, o Fondo de estabilización intercambiaria] de las reparaciones suizas a las víctimas de los despojos nazis.

Aunque estaría muy bien poder averiguar la verdad de qué fraude, si lo ha habido, ha tenido lugar, lo que importa es conseguir que los dólares de nuestros impuestos sean administrados con eficiencia y, si falta dinero, que lo podamos recuperar. Los escándalos y juegos sobre quiénes tuvieron o tienen la culpa no son tan útiles como sería poner a funcionar un sistema adecuado en la administración de recursos y de recuperar cualquier dinero robado.

Llevo tres años escuchando descripciones por parte de gente retirada del ejército y de agencias de seguridad [´´inteligencia´´], sobre por qué tanto dinero está faltando de HUD y sobre el papel de HUD en una serie de fondos turbios en el entorno del gobierno. El caso es que resulta imposible saber a ciencia cierta qué es verdad y qué es mentira: lo que es información, exageración, mala información y lo que no es sino desinformación o incompetencia. Sencillamente, no tengo en mis manos todas las pruebas necesarias para poder aseverar, con toda seguridad, sin caer en la trampa de equivocarme.

Lo que sí sé --por haber tratado dos veces de ayudar a administrar HUD sobre una base financieramente responsable-- es que lo que se está diciendo resulta compatible con lo que yo he experimentado durante los últimos doce años. Nada de lo que he vivido indicaría que las alegaciones no sean factibles. Estoy convencida de que alguna combinación de las alegaciones es cierta.

En el 2000 visité a un asistente al equipo superior del Jefe de la mesa directiva de uno de los comités de apropiaciones de HUD. Le pregunté qué pensaba de lo que estaba sucediendo en HUD. Dijo, ´´HUD está siendo manejada como una empresa criminal´´.

Tomando en cuenta la documentación evidencial, éste es absolutamente el caso.

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SIGUE LISTADO DE SIGLAS QUE DEBE APARECER AL FINAL DE CADA SEGMENTO QUE SE PUBLIQUE...

Relación de siglas:

AMS: American Management Systems = Sistemas de administración . . . . CAFRs: Consolidated Financial Reports : Reportes consolidados sobre finanzas

CFO: Chief Financier Officer= Oficial principal para finanzas

DOJ: Department of Justice= Departamento de Justicia

EDS: Contratista mayor del gobierno que solía llamarse Electronic Data Systems Corporation.

ESF: Exchange Stabilization Fund = Fondo para le estabilización intercambiaria

FDIC: Federal Deposit Insurance Corporation = Corporación federal para asegurar los depósitos bancarios.

FHA: Federal Housing Administration = Administración de la vivienda federal

GAO: Government Accounting Office = Oficina de contaduría del gobierno

GIF: General Insurance Fund = Fondo de seguro general…

GSE: Government Sponsored Enterprise = corporaciones privadas que disfrutan del créditos federales

HUD: Housing and Urban Development = Vivienda y desarrollo urbano.

MMIF: Mutual Mortgage Insurance Fund = Fondo de seguro hipotecario mutualista

NHP: National Housing Partners, Inc. (Socios para la vivienda nacional, Inc.)

NSC: National Security Council =Concejo de seguridad nacional

OMB: Office of Management and Budget = Oficina de administración y presupuesto

PROMIS: Prosecution Management Information Systems: Sistemas para el manejo de la información relacionada al crimen --un software desarrollado por el Institute for Law and Social Research [Instituto para la investigación legal y social] ahora conocido como Inslaw. El software, financiado originalmente para el uso público, fue realzado o mejorado por sus creadores quienes se vieron posteriormente despojados de sus derechos de autoría durante la era de Ronald Reagan. Buscar en Googles: PROMIS + Inslaw (aparecen artículos traducidos al español).

REITS: Real Estate Investment Trust (corporación dedicada exclusivamente a la compra-venta de bienes raíces)

RTC: Resolution Trust Corporation (ofrece oportunidades de inversión en la compra y liquidación de portafolios de deuda ´´en aprietos´´)

SEC: Securities Exchange Commission = Comisión para el intercambio de valores

S&L: Savings and Loan = Ahorros y Préstamo

Last Updated on Saturday, 26 November 2011 20:38