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Wendell Berry
Extraído del libro Home Economics: fourteen essays, New Point Press, San Francisco, 1987. Traducción y selección de Sylvia María Valls.
1. " Que la agricultura puede ser entendida y manejada como si fuera una industria."
No puede, explica Berry, porque depende de organismos vivientes y por lo tanto no puede escapar por mucho tiempo a los criterios de calidad; la vida limitada de la fábrica difiere del potencial renovable de la tierra usada y mantenida de forma adecuada; lo que motiva a la una no es lo que tradicionalmente ha motivado a la otra: en el campo, el lugar de trabajo es también el de la morada: "La economía de la industria. . . dedicada a la extracción : toma, hace, usa, y tira; progresa . . . del agotamiento a la polución. La agricultura . . . pertenece por derecho a una economía de reposición, que toma, hace, usa y restituye."
Cuando esto no es así, la parte productiva de la tierra queda destruida con el uso.
2. "Que una economía agrícola sensata pueda basarse en los requisitos de un mercado de exportación." Berry apunta lo que ya deberíamos sabernos de memoria: que cualquier mercado extranjero para productos alimenticios es temporal y por definición inseguro; ¿puede la caridad considerar a un pueblo hambriento como mercado?, nos pregunta: "La agricultura comercial jamás debe ser separada de la agricultura de subsistencia; la familia campesina debe vivir de su predio. . . A todos los niveles del sistema agrícola, el principio de la subsistencia debe entrar en operación." Beneficios: diversificaría la producción, reduciría costos de transporte, incrementaría el nivel de empleo local. Pero, el excedente para la exportación tiene un lugar legítimo en la planificación agrícola ante los antojos del clima.
3. "Que el mercado libre pueda preservar a la agricultura." "‑‑el libre juego de las fuerzas económicas— no es bueno para la agricultura porque no es capaz de asignarle un valor a las cosas de las cuales está necesitada la agricultura. ... El `mercado libre' otorga valor a la producción a costas de todo lo demás, y este énfasis exclusivista sobre la producción, en lo que toca a la agricultura, causa inevitablemente una producción excesiva". El excedente, como sabemos, lleva tan solo a precios bajos: "...la productividad agrícola carece de relación directa o estable con el valor..." El excedente es utilizado como un arma contra el productor en servicio de una `política de alimentos baratos´ o para que el producto resulte mundialmente competitivo: "La oferta debería ser ajustada a las necesidades anticipadas, y estas necesidades siempre deberían incluir excedentes que puedan ser utilizados en caso de una falla en la cosecha". "El `mercado libre' es un darwinismo económico . . . justifica la pobreza del pobre con la riqueza del rico".
Dos leyes humanas de la economía, muy distintas de las leyes que gobiernan el "mercado libre" (inhumanas y poco naturales):
A. El dinero no debe mentir sobre el valor. No debe, mediante la inflación o la usura, mal representar el valor del trabajo o de los bienes que son necesarios. Estos valores no deben, por medio de cualquier mecanismo de los mercados o de los bancos, verse sujetos a la manipulación monetaria.
B. Debe existir un balance decente entre lo que la gente gana y lo que paga, y esto no se puede lograr sino por medio del control de la producción. Cuando los campesinos tienen que vender en un mercado deprimido y comprar en un mercado inflado, esto significa la muerte de los campesinos, la muerte de las comunidades rurales, la muerte de la tierra, y (en términos urbanos) la muerte de la alimentación.
4. "Que la productividad basta como criterio de excelencia en la producción."
"Los costos [de la agro-industria] se encuentran en la pérdida de los suelos, en la pérdida de predios de labranza y de agricultores, en polución de suelos y agua, en polución de alimentos, en la decadencia de poblaciones campestres y comunidades, y en la creciente vulnerabilidad del sistema de provisión alimenticia. Las estadísticas de la productividad por sí solas no pueden mostrar estos costos". [Recalca que es más importante hablar de "frugalidad" que de producción y que nuestra economía lleva a la extravagancia de forma tal que decimos que `no podemos darnos el lujo de cuidar las cosas´; el criterio de productividad no nos permite ver que la continuidad tiene valor. "Una economía orientada hacia la producción puede ciertamente vivir de esta forma, pero sólo mientras dure la producción."
5. "Que existen demasiados agricultores." "...es fácil decir que hay demasiados agricultores, si uno no es agricultor”. . . "La migración del campo a la ciudad obviamente ha producido ventajas para la economía corporativa. Los agricultores ausentes han tenido que ser reemplazados por maquinaria, petróleo, químicos, crédito, y otros bienes y servicios costosos de la economía de la `agroindustria´ (que no debe ser confundida con la economía de lo que solía llamarse agricultura)´´. La erosión de las tierras va acelerada junto a las grandes migraciones hacia urbes donde los campesinos pasan a ser catalogados entre los "permanentemente no empleables´´. La erosión de la tierra excede cinco veces el peso del grano que está siendo cosechado.
6. "Que la mano de obra es una mala cosa." Critica una aseveración de Jane Jacobs cuando ésta dice "sin el más leve parpadeo" que es preferible recoger el algodón con una máquina que a mano...Se refiere a la opinión de Wes Jackson, del Land Institute, en Salina, Kansas, que lo agradable o desagradable del trabajo agrícola depende de la escala; también de quién es propietario, de las expectativas, destreza y calidad del trabajo: "cualquier tipo de trabajo agrícola es miserable . . . si es una actividad económicamente desesperada ‑‑ si no le asegura al trabajador un nexo con la tierra trabajada que sea estable, decente, remunerador. Podemos decir que el trabajo en un campo pequeño propiedad del trabajador, quien puede esperar entonces un regreso económico decente, es probablemente menos miserable que trabajo mecanizado en un campo de grandes proporciones que no le pertenece. Podemos suponer con alguna confianza, es más, que trabajo hecho a mano en la compañía de la familia y de vecinos podría ser menos miserable que trabajo hecho a solas bajo el ruido incesante de una maquina. . . .una cantidad considerable de trabajo manual puede permanecer necesario por motivos ajenos a la economía... la mejor agricultura continuará dependiendo del grado de atención y de particularidad que acompaña el uso de las manos [así como] el trato con los animales ... y mucho del trabajo de restauración de tierras. [Cura para la obesidad, dice...] "...la más grande fuente de energía utilizable no explotada muy bien pudiera encontrarse actualmente en los cuerpos humanos."
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